Trapecio, acrobacia de piso, telas, palo chino o parada de manos. Se trata de educar el cuerpo hasta convertirlo en un reloj capaz de romper las leyes de gravedad. El objetivo es volar por los aires, hacerlo con gracia y presición. Son horas y horas de entrenamiento, todos los dias, para luego mostrar los resultados en espectáculos que duran unos pocos minutos en circos, eventos o en la mera calle. Espacio Cero y la escuela de Circo Criollo de los hermanos Videla son solo dos de los lugares donde se pueden aprender -o perfeccionar- las técnicas de vuelo humano. Aquí, una visita guíada al detrás de escena de la acrobacia. (ver parte 2) |