Raas dijo :
La huerta ya no existe mas que en nuestros ideales, nuestras esperanzas, nuestros recuerdos y en nuestras manos. Pero aun así, y como auguraba un slogan del mayo francés de 1968: "Bajo el asfalto esta la tierra"
Sebastian Hacher escribió los epígrafes y dijo:
Además ser un proyecto que no entra en los planes de una ciudad individualista y privatizada, la concurrencia juvenil de la Huerta Orgazmika despierta resquemores en los sectores más conservadores. Para ellos, los pibes de la huerta son raros, inclasificables: ni hippies ni punks, ni vagos ni formales. En realidad, son hijos legítimos de la crisis del 2001, gente de ideologías diversas que se juntó alrededor de la idea de trabajar la tierra. Las rastas, la ropa de colores y gastada, los aros en la nariz, las bicicletas y los tatuajes son apenas accesorios, marcas de una identidad mutante. Articulo completo aqui |